| DIONISIO BLANCO. Es cierto que hay una matemática secreta en la pintura de Dionisio Blanco. El Sembrador frente al falso espejo y en el trópico secular señala la historicidad de un sujeto que se revela como habitante de un paisaje crítico y como imagen especular. El Sembrador se nos revela como una forma del tiempo latinoamericano; nos conduce por los espirales de una metafísica de la demostración entre ser o no ser. | |