| YANET QUEVEDO. La pintura de Yanet Quevedo es una fiesta continuada de rituales anímicos. Su visión ahora es más nocturnal y ansiosa. Hay una gran carga afroantillana de sugerencias que aumentan los misterios de composición en cada tela, al parecer dictadas por los ritmos que marcan los músicos y danzantes. En vista de su edad, cabe esperar grandes cosas de esta audaz alquimista de vivezas y recuerdos. |